Mi hijo contaba con 4 años, en ese tiempo le dio por jugar con una muñeca de su hermana, su padre ponía el grito en el cielo cuando lo veía, por lo visto eso podía ocasionar que en un futuro el niño fuera homosexual. Por supuesto me parece algo patético, verdaderamente a mí la orientación sexual de mi hijo en un futuro como que me da un poco igual.
El niño pillaba a la muñeca de los pelos la arrastraba por el suelo de un lado a otro:
-¡Jorge pobre muñeca!.
-¡Mamá! !Si es de mentira!...
En otra ocasión tenía a un muñeco de esos que imitan a los de verdad, le estaba dando porrazos contra la pared:
-¡¡Jorge!!
-¡Mamá si es de mentira!
–Si ya lo sé, pero cuando se juega con un muñeco te imaginas que es un bebé de verdad ¿tú te crees que es forma de tratar a un bebé?
–No.
–Entonces no creo que debas de jugar así ¿no? Silencio.
Al día siguiente estaba otra vez con el muñeco, pero esta vez había cogido una mantita, lo tenía arropado y me dice:
-¡Mira mamá!
–Qué bien, así si se trata a un bebé.
–Sí, soy su mamá. (Cómo me alegre que no estuviera su padre…)
–Ya, pero tú sabes que los niños no pueden ser madres ¿verdad?, los niños y las niñas son iguales y a la vez son diferentes...
–Es que yo lo estoy cuidando, yo quiero ser su mamá.
– Vale, tú quieres ser su mamá, pero los niños no pueden ser mamá.
-(Enfado) ¡Es que yo lo estoy cuidando!
- Los niños no pueden ser mamas pero cuando son mayores y así lo quieren pueden ser papás, no pueden llevar a sus hijos dentro, ni le pueden dar la tetita, pero todo lo demás lo pueden hacer igual que su mamá. Vestirlos, bañarlos, cambiarle los pañales, arroparlos, darles de comer, estar con ellos cuando están malitos, llevarlos al cole, al médico, contarles cuentos y darle mucho, mucho amor. Los papás también son muy importantes para los bebes.
–Vale, pero yo quiero ser madre.
–Bueno, como tú quieras.
Al día siguiente entró en el cuarto de la hermana y le dijo:
-Vamos a jugar, yo soy el papá y tú la mamá...
2 comentarios:
Hola, Eva. Es una bonita estampa de la infancia de tu hijo. Me ha hecho mucha gracia. Lo cuentas muy bien. Supongo que tu niño no es un niño común. Aunque aceptase posteriormente el rol de papi, bien que defendió su papel, cuando tú le aclaraste la condición de mami.Parece ser que "maduró" con su hermanita su conducta y su condición diferente y compartida. Ya te digo que me ha divertido.
Un beso, y sigo paseándome por tu blog. Gracias.
Hola Miguel. Gracias por pasearte por aquí y por tus comentarios, significan mucho para mí.
Publicar un comentario